Tengo que confesarlo: sé perfectamente que Shakespeare nunca puso un pie en Verona y que la casa de Julieta es, en gran parte, un decorado de película hecho para turistas. Pero aquí me tenéis, por tercera vez, haciendo cola para tocar una estatua de bronce. Y es que Verona tiene ese ‘no sé qué’ que te hace apagar la lógica y encender el corazón. La parada número 3 de esta guía completa de Verona es uno de los lugares más románticos del mundo asi que ¡Coged aire, que entramos!
Qué vas a encontrar en este artículo
ToggleLa casa de Julieta: entre el romanticismo y el marketing
El palacio de Julieta se encuentra en el centro de la ciudad,en el número 21 de Vía Capello, a pocos metros de Plaza Erbe y a medio camino entre nuestro siglo y una época lejana… Es el lugar más esperado para muchos viajeros y, seamos sinceros, la parada más obligatoria de Verona.
El Patio de Julieta
No esperes una entrada triunfal a pie de calle. Para entrar tienes que atravesar un pequeño túnel que es una mezcla de declaraciones de amor y chicles usados. Pero una vez superado el «momento puag», el premio es inmediato: el patio de la casa de Julieta.
En este rincón que parece detenido en el tiempo es donde verdaderamente está el salseo y lo importante y lo mejor de todo, es que el acceso es totalmente gratis. No necesitas entrada para disfrutar de uno de los lugares más icónicos y románticos del mundo.
Estatua de Julieta: la madrina de las peticiones de amor
La protagonista absoluta del patio es Julieta. Esta figura de bronce se ha convertido en la madrina de los corazones rotos y del amor verdadero, y para muchas personas visitarla es el momento cumbre de todo un viaje. Si estas pensando en viajar a Verona deberías saber que además de la foto de rigor, aquí se viene también a cumplir con una tradición.
Según cuentan las leyendas veronesas, si tocas el pecho derecho de Julieta, el amor verdadero aparecerá en tu vida de forma casi mágica. Existe otra versión algo menos romántica que asegura que este gesto simplemente te garantiza el regreso a la ciudad.
He visitado Verona en varias ocasiones y siempre he cumplido con la tradición, así que puedo confirmar que al menos la mitad de la historia es real: ¡He vuelto 3 veces! En cuanto a la otra mitad… por el momento Romeo no da señales. Creo que anda perdido y aún no descargó Google Maps en su móvil. Pero da igual cuál sea la versión correcta: ¡no te marches de Verona sin haber tocado a Julieta!
El balcón de Julieta
Cuando piensas en Romeo y Julieta es inevitable pensar en la escena del balcón. Es uno de los momentos más conocidos de la obra y el punto cumbre donde Romeo le jura su amor más puro. Shakespeare lo escribió así:
«¿Qué luz asoma por aquella ventana? ¡Es el Oriente, y Julieta es el sol!»
No quiero ganarme el hate del público pero debo romper la magia del momento confesando que el balcón es pura decoración y nunca existió.
En la primera década del siglo XX, el Ayuntamiento de Verona compró parte del palacio con la intención de sacarle beneficio. La manera de rentabilizarlo fue modificar la fachada incorporando el balcón y la ventana.
Quizá este dato ya lo conocías pero con lo que te voy a contar ahora definitivamente vas a alucinar: el balcón en realidad es un antiguo sarcófago del siglo XVII que estaba abandonado en el museo de la ciudad. Decidieron que, por su forma y antigüedad, podía reutilizarse como balcón. Es un poco macabro si lo piensas, pero reconozco que les quedó increíblemente creíble.
Muro de los candados
Para ser un patio tan pequeño, a este lugar no le falta detalle y precisamente uno de sus detalles más encantadores, es el que yo he apodado como muro de los candados.
Se trata de unas rejas detras de la escultura de la joven Julieta en las que los enamorados pueden dejar su sello de amor en forma de candado. Ahora que está muy de moda entre viajeros dejar candados en puentes y otros lugares románticos, en Verona no existe un lugar más especial que éste muro para hacerlo.
Si no tienes pareja, también está todo pensado, puedes dejar una petición en la pared de al lado, las «Damas de Julieta» se encargarán de recibir tu mensaje.
Como en todos los lugares de visita obligatoria, aquí no podía faltar una tienda de souvenirs y si te olvidaste del candado aquí mismo puedes comprar uno.
Tienda de souvenirs
Como en todo lugar de visita obligatoria, aquí no podía faltar una tienda de souvenirs. Pero ojo, que esta no es una tienda cualquiera; es el «kit de supervivencia» para el romántico empedernido. Si te has dejado el candado en casa y te mueres por colgarlo en el muro, aquí mismo puedes comprar uno para sellar tu promesa de amor.
Además de los recuerdos típicos de Romeo y Julieta, que los hay de todos los colores, la tienda tiene una función clave: si no llevas la Verona Card, puedes comprar aquí mismo los tickets para visitar el interior de la casa. Es el lugar perfecto para equiparte antes de seguir cotilleando los secretos del palacio.
El interior de la casa de Julieta
Si quieres vivir la experiencia al completo y decides entrar al palacio de Julieta para cotillear un poco, te adelanto que yo me llevé una pequeña decepción: el edificio se siente algo frío y vacío.
En la segunda planta se pueden ver algunos frescos originales que decoraban las paredes del palacio en la Edad Media, vestuario de la época, una habitación con mobiliario antiguo y cuadros que recrean escenas de amor entre Romeo y Julieta.
La parte más sorprendente y milenial de la casa, algo que confieso que no esperaba, es el PC de Julieta. Desde allí puedes enviarle un mensaje directo que las «Damas de Julieta» contestarán a tu mail en algún momento. Eso sí, advierto que la respuesta es lenta… ¡yo aún sigo esperando la mía!
Lo más esperado de la visita a la casa es, sin duda, el balcón. Supongo que en el fondo todos llevamos un Romeo o una Julieta dentro y nos hace ilusión asomarnos.
En mi opinión, el verdadero lugar donde debería estar Julieta es aquí, en su balcón, esperando a su Romeo y viendo desde arriba el patio lleno de personas que viajan inspiradas por su amor, cada una con un deseo, una promesa o una esperanza.
Tip viajero: El regalo inesperado que me ofreció el balcón de Julieta es una vista hacia la antigua muralla que hace 500 años protegía la ciudad y que ahora permanece oculta entre los edificios.
Datos útiles sobre «La casa de Julieta»
Aquí te dejo una tabla con algunos datos que te ayudarán a organizar mejor tu viaje a Verona.
| Categoría | Información Detallada |
| Horario oficial | Martes a domingo de 09:00 a 19:00 (último acceso a las 18:30). Los lunes suele estar cerrado. |
| Precio General | 6 € (entrada individual para la casa y el balcón). |
| Promoción Especial | 1 € el primer domingo de cada mes (de octubre a mayo). ¡Ojo! Hay que reservar con mucha antelación. |
| Verona Card | Acceso incluido. Si la tienes, entras «gratis» saltándote gran parte de la cola de taquilla. |
| Reserva Online | Obligatoria. No te la juegues a ir allí sin ticket, especialmente en temporada alta o fines de semana. |
| Tiempo estimado | 20 min en el patio (fotos y estatua) + 40 min dentro de la casa (museo y balcón). |
| Accesibilidad | El patio es accesible, pero la casa tiene muchas escaleras estrechas (complicado para carritos o sillas). |
5 CURIOSIDADES DE LA CASA DE JULIETA
1.La Julieta del patio es una impostora: La figura de bronce que todos tocamos en el patio es una réplica. La escultura original de Nereo Costantini sufrió tanto desgaste que tras una profunda restauración en 2014 decidieron protegerla de la multitud. Ahora la pieza auténtica descansa a salvo de manos largas en el atrio, justo a la entrada de la casa de los Capuleto.
2. El calendario VIP del amor: Si quieres vivir el clímax de la leyenda, tienes que marcar dos fechas en rojo: el 17 de septiembre y el 14 de febrero. El primero es el cumpleaños oficial de Julieta y el segundo San Valentín. Son los únicos días del año en los que Verona tira la casa por la ventana con eventos dignos de una alfombra roja. Es el momento perfecto para ver la ciudad vibrar y sentirte la protagonista de tu propia película.
3. El puente espiritual entre Verona y Pekín: Julieta tiene una gemela en China. Gracias al hermanamiento con la ciudad de Ningbo, famosa por su propia leyenda de amantes trágicos, existe una réplica exacta de la estatua veronesa en tierras asiáticas. Como agradecimiento, Verona recibió la escultura de los «amantes mariposa» chinos, ubicada estratégicamente muy cerca de la tumba de Julieta. Esta conexión cultural es la razón por la que verás a tantos turistas asiáticos cumpliendo el rito del pecho con tanta devoción; para ellos, esta figura es el símbolo máximo de un lenguaje universal que no entiende de fronteras.
4. El Sí quiero más exclusivo del mundo: No es solo un escenario para fotos de Instagram. A través del proyecto oficial Sposami a Verona, puedes celebrar un matrimonio civil legal dentro de la casa. Imagina casarte bajo el balcón más icónico de la literatura. Eso sí, prepárate para pagar la tasa de lujo que exige el municipio para los no residentes y para ser el centro de todas las miradas de los turistas.
5. La jugada maestra de posada a Casa de Julieta: Aquí no hubo casualidades, hubo una visión de negocio brillante. Lo que hoy visitamos como el hogar de los Capuleto era en realidad el Albergo Cappello, una antigua hospedería del siglo XIII. En 1905 el Ayuntamiento compró esta posada y aprovechó que el nombre de los dueños originales, los Dal Cappello, sonaba casi igual al de los protagonistas de Shakespeare. Cambiaron las camas por mitos y convirtieron un hotel medieval en el negocio más rentable de la historia de Verona.
Las Damas de Julieta
Muchos viajeros llegan al patio y dejan su mensaje a Julieta sin saber que, detrás de ese gesto, hay una organización real trabajando a contrarreloj. Todo empezó de la forma más romántica y espontánea posible en los años 30: Ettore Solimani, el guardián de la tumba de Julieta, empezó a recoger las primeras cartas que los turistas dejaban allí. Conmovido por las historias de amor y desamor que leía, decidió que esos mensajes no podían quedarse sin respuesta y comenzó a contestarlos uno a uno, convirtiéndose en el primer «secretario» de la joven Capuleto.
Lo que empezó como el gesto solitario de un guardián conmovido es hoy el Club di Giulietta, un grupo de voluntarios que actúan como confidentes y traductores de amores imposibles, gestionando más de 50.000 cartas al año. Esta labor tan fascinante fue la que inspiró la película Cartas a Julieta, donde una carta escondida durante décadas desata una historia inolvidable.
Sin embargo, los tiempos cambian y, aunque la tradición del papel se está perdiendo, las Damas se han modernizado para adaptarse a la nueva era. Ahora es posible enviar tus penas de amor directamente por correo electrónico a la dirección oficial dearjuliet@julietclub.com. Lo mejor es que no necesitas estar en Verona para hacerlo; puedes contactar con ella desde cualquier parte del mundo o usar los puntos digitales del interior de la casa.
Eso sí, aviso para navegantes: aunque la tecnología sea inmediata, su respuesta no lo es. Su labor sigue siendo artesanal y analizan cada caso con mimo. Valora su esfuerzo y no tengas prisa.
hora que ya tienes todos los secretos de la Casa de Julieta en el bolsillo, lo último que deberías hacer al diseñar tu ruta es conformarte con ver cómo otros le tocan el pecho a la estatua. Incluye este patio en tu lista, pero prepárate para descubrir la verdadera ciudad, porque Verona es un espectáculo de mármol rosa que no se termina en un balcón reciclado.
En tu itinerario no puede faltar una parada para flipar con la Piazza dei Signori, tiempo para sentir la historia en el Anfiteatro Arena o un hueco para cruzar el puente de Castelvecchio al atardecer. Julieta es la excusa perfecta para organizar este viaje, pero la ciudad de los amantes tiene mil rincones más esperando a que los descubras por tu cuenta.
¿Lista para organizar el siguiente asalto? ¡Nos vemos en la próxima parada!
Sigue disfrutando de Verona, descubre plaza de las hierbas, la tumba de Julieta… o si lo prefieres, viaja con el globo azul hasta Picadilly en Londres, los mejores rincones de Amsterdam o el mismísimo Vesubio.
Laura Eire. #disfrutamiruta
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2 respuestas
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